A la cama y desmoralizado

hooligans

Hace varios años que no veo televisión regularmente. Tampoco voy al cine, no me gusta hacerlo solo a no ser que el hecho de entrar a una sala esté previsto en el paseo solitario por el centro de una gran ciudad, en forma azarosa, despreocupada de lo que voy a ver y sin hacerme juicios de antemano ni lamentarme por la mala experiencia después, solamente entrar y ver. Pero ir directamente al cine, no. Comprarme un libro sin la recomendación previa o al menos una crítica fiable, no. Ver televisión, no. No bancarse el hecho de quedarse impávido en el asiento, mirando los títulos finales de una película que de haber sabido que sería tan mala no hubiese decidido a desperdiciar una hora y media o dos de descanso o entretenimiento con alguien mas, esa es la cuestión. Pero sucede a veces, una cena con la compañia del televisor y una película que recién comienza en le cable, bien promocionada, todo listo para una agradable velada.

“HOOLIGANS” comienza de manera interesante, la trama llena de cositas interesantes como la pica entre los norteamericanos de “la colonia” y los súbditos de la madre patria, el juego de los acentos y complicaciones de tipo doméstico que no faltan en un argumento de hollywood, por más que sea una película del tipo co-producción e independiente ( o por lo menos eso es lo que parece, no lo sé, remitirse a algún sitio especializado ). Solamente un par de actores y sus respectivos personajes son creíbles. El mensaje que uno obtiene de las escenas es bastante ecléptico, pero al final termina. Y cuando una película termina mal, y tan mal como ésta, me entra una mezcla de desesperación y resignación, sentado y sin poder moverme como en un mal sueño. Debo aclarar que en ningún post haré critica de películas, sino contar mi experiencia personal. No soy entendido en la materia, solamente me gusta disfrutar del hecho artístico, y Hooligans tiene poco de artístico salvo un poco de fotografía. No tiene mensaje, aunque yo no busque mensaje alguno ( nunca arruinaría la expectacón que ofrece una experiencia artística de esa manera ) , ni siquiera eso tiene. La hubiera salvado aunque sea para un documental educativo acerca de la violencia y sus consecuencias. Y termina mal, bruscamente mal, la escena final es un golpe bajo al estilo Hollywood. Toda la violencia pasó, toda la poesia que pudo haber habido en aquellas escenas se esfumó cuando el protagonista se acuerda de hacer justicia por mano propia, en el último minuto y a cuenta de lo que había sucedido al comienzo y que nada prácticamente tuvo que ver con el verdadero desarrollo dramático del film. El personaje principal entonces se olvida que participó de una carnicería donde muere su amigo y con lo que hace no honra para nada su memoria como lo quieren hacer parecer. Un fiasco. Y esto me hace acordar que iba a escribir un post acerca de “La Playa” con Leonardo di Caprio, pero es lo mismo, es el mismo caso, el protagonista participa de los hechos más alienantes y al final no madura ni un poquito y solamente se regodea con la foto de recuerdo que el enviaron por mail ( mataron, fueron complices y todavía les gusta mandarse fotitos de ese verano por mail ).

Me repito lo mismo de siempre: no volveré a caer…

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